La Patrona de Igea
  "Virgen del Villar" 
 
con páginas especiales: [Letras de la Campanilla] [Exvotos No 27 y 28]

 
Tan antigua como arraigada es la devoción que el pueblo de Igea profesa a su virgen del Villar.
Ya antes de la invasión de los árabes existía (año 711), siendo seguro que la Virgen objeto de los amores de aquellas gentes, habitaban en el mismo sitio donde hoy la veneramos. Más lo calamitoso de aquellos tiempos hizo que, al invadir los mahometanos nuestras tierras, fueran ocultadas muchas imágenes para evitar profanaciones y rapiñas de los invasores. Nuestra imagen corrió la misma suerte, siendo enterrada en el lugar que ahora se llama "Tejerías", cubriéndola disimuladamente.
Pasaron los años y los siglos, hasta tres por lo menos y el tiempo que todo lo acaba, hizo que se perdiera la memoria del lugar donde se hallaba tan preciado tesoro.
Vino la reconquista, llevada a cabo por Alfonso VI, Rey de Castilla y libre los pueblos para practicar su culto y venerar sus imágenes, se dedicaron a buscarlas.
La nuestra fue hallada por unos sencillos pastores que, por espacio de algunas noches observaron la aparición de unas luces extraordinarias en el lugar donde se hallaba oculta.
Dieron cuenta del suceso, y todos, como movidos  por un secreto resorte, comenzaron a excarvar, hasta encontrar su Virgen querida, que se dio a ver tan radiante y hermosa como lo había sido siempre.
Quisieron edificarle allí una capilla, más se dio el caso extraño de que, lo que por el día construían lo encontraban demolido a la mañana siguiente, Con lo que comprendieron que era patente aviso de la Virgen quería volver a su primitiva casa, para dominar con su vista toda la jurisdicción.
Así lo acordaron, y pobres como eran, restauraron su demolido santuario, que es hoy como fue entonces, el lugar a donde convergen los anhelos y las miradas de todos los Igeanos, que no han dejado de testimoniarle el más acendrado cariño, como lo demuestran las continuas visitas a su santuario,  los innumerables exvotos que penden sus paredes, y las limosnas los regalos y los obsequios, hechos a su encantadora Virgen.
La ermita está a unos 3 Km. del pueblo en dirección a Cornago, sobre la cima de un cerro.
La Imagen de la Virgen fue profundamente restaurada en 1957 por los talleres Navarro de Zaragoza para poder exponerla sin manto, costó 30.000 ptas.
El manto de oro de la virgen fue donado por los Igeanos de Filipinas, entre ellos el Obispo Minguella, en 1870. En 1957, las monjas clarisas de Castíl de Lences (Burgos) cambian la seda del manto por terciopelo.
La copia de la virgen se encargó en noviembre de 1976 a talleres Navarro de Zaragoza, la trajeron a Igea el 14 de Enero de 1977 y se colocó en la ermita el 26 de Enero de este año, costó 45.000 ptas.
Las andas que la Virgen tiene datan de 1961, si bien existe la posibilidad de comprar unas nuevas, ya que las actuales son algo pesadas para la poca gente que la traba en la bajada de la Virgen, el primer domingo de mayo.
En 1.882, cuando se celebraban las misiones, a las que el pueblo en masa acudía, sucedió qué al terminarse la misión y cuando todos los fieles salían de la iglesia, se desprendió la campana mayor (460 kg.), ante el asombro del pueblo, se vio cómo la campana tocó en la esfera del reloj y daba sobre el borde de la cornisa, cayendo al parecer, lentamente y dando tiempo a que el pueblo abriese paso, yendo a parar contra la pared de una casa y sobre una pequeña bodega donde se hundió sin que ni siquiera al terrible choque contra el suelo, saltase la más pequeña partícula que hubiera sin duda causado algún daño.
En 1.885 una epidemia contagiosa asolaba el pueblo de Igea. En trance tan duro, los igeanos vuelven sus ojos sobre la Virgen del Villar como último recurso y supremo baluarte. Corren en procesión los tres kilómetros que les separa del pueblo y la traen recorriendo con ella las calles. Con asombro, desde aquel momento huye la muerte y los enfermos sanan todos, entonces el pueblo en acción de gracias la nombra Coopatrona.
En 1.886 , año del cólera, en toda España hacía estragos, pocos fueron los pueblos que se libraron de tan terrible peste, uno de ellos fue Igea. ¿Sabéis porqué? Os lo dirá un cantar que con orgullo cantaban los igeanos en aquellos tiempos:
                                  El cólera morbo asiático
                                  en Igea no ha de entrar
                                  porque en el pecho llevamos
                                  a la Virgen del Villar.

Para ayudar a sufragar los gastos que tiene la parroquia y la Virgen se ofrecen para comprar llaveros, estampas, medallas (por encargo), perfume, pegatinas de exterior e interior, monederos....
En el año 1997 se batieron todos los récords en la colecta, alcanzando una cifra total de 947.790 ptas. de las cuales 181.495 ptas. se recogieron en la misa de la fiesta, 613.400 en la misa de la romería del lunes (la primera vez que se superan las 600.000 ptas.) más lo recogido en la novena y en las misas de esa semana.
 


sigue con las páginas : [Letras de la Campanilla] [Exvotos No 27 y 28]


 
 

BIBLIOGRAFÍA:
Novena a la Virgen del Villar, editada en 1926
Hoja parroquial nº 93 del 22 de Septiembre de 1995
Hoja parroquial nº 197 del 7 de Septiembre de 1997
Hoja parroquial nº 198 del 14 de Septiembre de 1997